Compone Mario Lavista obra electroacústica luego de 40 años
(Notimex, 11/05/2009 01:36:00 PM)
Morelia, 5 Nov.(Notimex).- Luego de casi 40 años de alejarse del
ámbito electroacústico, el reconocido compositor mexicano Mario
Lavista estrenó la obra "Plegarias" para fagot y sonidos
electrónicos, un encargo del V Festival Internacional de Música y
Nuevas Tecnologías "Visiones Sonoras".
Lavista es uno de los pioneros en México de la composición
electroacústica. Durante los años 60 y 70 se dedicó a esta actividad
en laboratorios de música electrónica en México, Japón y otros
países.
"Dejé de hacer música electroacústica porque me concentré en
explorar nuevos sonidos en los instrumentos tradicionales, entonces
trabajé durante años con flautistas, clarinetistas y oboístas, para
tratar de encontrar esos nuevos sonidos.
"Además, no tenía a mi disposición un estudio de música para
trabajar, así que cuando surgió la invitación del Centro Mexicano
para la Música y las Artes Sonoras (CMMAS), que está al día en
cuestiones tecnológicas, me pareció una oportunidad inigualable para
poder hacer una obra con instrumentos acústicos y con cinta", explicó
el compositor.
La obra "Plegarias" fue estrenada durante el primer concierto
del Festival "Visiones Sonoras", en el que participaron el Ensamble
Onix y la fagotista Wendy Holdaway, quienes interpretaron piezas
creadas por Joao Pedro Oliveira, Rodrigo Sigal, Francisco Colasanto,
Pablo Furman y Mario Lavista.
"Me pareció un reto maravilloso poder juntar el mundo acústico
con el electroacústico. Mi idea fue utilizar en el fagot lo que se
llaman las nuevas técnicas instrumentales o extendidas, que consisten
en emplear multifónicos, cuartos de tono, en lugar del sistema
atemperado, en utilizar varios registros para que se produzcan otros
colores", adujo.
"Y todo esto tratar de integrarlo a la música electroacústica,
de tal manera que se pudieran confundir los dos mundos. Intenté
lograr un diálogo muy estrecho entre el mundo acústico y la
electrónica", dijo Lavista.
"Plegarias" (2009) reveló el compositor, tiene como punto de
partida una pieza titulada "Salmo", compuesta en 2007, para soprano,
cuatro crótalos y un contrabajo, para honrar la memoria de su amigo
pianista Ramón Montes de Oca.
Una buena parte de ese material original fue el que utilizó y
sufrió cambios significativos en cuanto a los registros, la textura
polifónica y la duración, añadió.
"Conservé, sin embargo, el carácter ritual de índole religioso de
que está impregnado el Salmo. La obra idealmente debería ser tocada y
escuchada en un espacio sagrado, esto es, en un templo", manifestó.