Caracas, 30 oct (EFE).- Rubén Blades y Marc Anthony pusieron a
bailar esta noche en Caracas a miles de personas que acudieron a la
arena de la Rinconada para presenciar el doble concierto de los dos
astros de la salsa.
Con traje oscuro y sombrero, el cantante panameño abrió el telón
de un espectáculo de ritmo y canciones que se prolongó hasta la
madrugada ante un público entregado a la música salsera que ovacionó
a ambos y bailó durante horas al ritmo de su música.
Blades, acompañado por los Seis del Solar, inició su actuación
con la historia del Padre Antonio, uno de más famosos temas de su
repertorio, para luego seguir con un abanico de célebres canciones
de su larga carrera, como "Decisiones", "Ligia Elena" o "Maestra
vida".
Ante un aforo que los organizadores cifraron en veinte mil
personas, el maestro de la salsa, en su gira mundial "Todos
vuelven", recordó éxitos y actuaciones de algunas décadas atrás,
entre ellas una presentación en Venezuela junto con Willie Colon o
los tiempos de la Fania All Stars.
Con dedicatorias a "la gran familia de Venezuela" y palabras
contra el racismo y por la igualdad entre hombres y mujeres, Rubén
Blades emocionó al público con "Cuentas del alma", "Patria" y
"Buscando América".
En su vuelta a los escenarios tras cinco años en los que se
mantuvo apartado y desempeñó labores ministeriales en su país, el
intérprete invitó a todos a rechazar la corrupción y aseguró que "sí
se puede" cambiar las cosas cuando van mal.
Cantó Maria Lionza, dedicada a Venezuela, y encandiló con "Todos
vuelven", pero la entrega total del público llegó con los acordes de
"Pedro Navaja" que entonaron los miles de asistentes.
Blades se despidió con la presentación del puertorriqueño Marc
Anthony, con quien comparte esta gira venezolana, y que le sucedió
en el escenario, con derroche de luces y efectos especiales, en una
actuación que comenzó casi a la medianoche.
El cantante boricua irrumpió en la noche caraqueña con gafas
oscuras al ritmo de "Valió la pena", que coreaba un público
entusiasta.
Las miles de personas presentes en La Rinconada ovacionaron
repetidas veces al intérprete y no cesaron de cantar con él los
temas que fue entonando, entre saludos y besos lanzados a sus
admiradores.
"Vivir lo nuestro" o "Ahora quién" fueron algunas de las
canciones que cantó el artista que no paró de bailar y recorrer el
escenario, mientras el público le acompañaba al unísono.
Anthony se mostró conmovido en varias ocasiones a lo largo de la
noche por el afecto de los caraqueños y su entrega a sus canciones.
Los dos cantantes llevarán ahora su doble concierto a las
ciudades venezolanas de Valencia y Maracaibo, en unas actuaciones
este viernes y el domingo, presentadas por los organizadores como un
"show sin precedentes" de dos gigantes de la música latina. EFE
eb/cat