México, 23 Oct. (Notimex).- Con un programa un tanto ecléctico
que abarca varios períodos de la música, el director artístico de
origen español, Max Bragado-Darman, se encuentra en el país, para
participar en los conciertos que ofrecerá este fin de semana la
Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México (OFCM).El programa, explicó el artista a Notimex, abarca piezas
barrocas como la obertura "Ifigenia en Aulide", de Gluck-Wagner; una
modernista "Concierto para piano", de Maurice Ravel, y "Sinfonía No.
2", de Johannes Brahms, que es del género romántico.
Todas ellas, explicó, tienen un vínculo o una especie de cordón
umbilical que las une a todas, ya que están formadas en un concepto
muy clásico de la música.
Interpretar a Ravel, añadió, que podría ser el más destacado
como futurista y modernista, representa un reto para la OFCM que bien
podrán enfrentar.
El "Concierto para piano", de Ravel, explicó, fue compuesto por
el autor cuando fue a Nueva York, donde le pidieron que escribiera
cosas nuevas.
Cuando Ravel volvió a Francia, continuó, pensó en escribir una
pieza para piano y orquesta, pero como era muy difícil para el piano
y un gran reto para el resto de la orquesta, decidió que el concepto
de obra estaba más cercano a un concierto que simplemente una especie
de divertimento.
El "Concierto para piano" y la "Sinfonía No. 2", serán
interpretadas por el pianista francés, Hugues Leclere.
Al respecto, el director español comentó que las piezas fueron
elegidas por mutuo acuerdo.
"Conozco al artista y quería hacer el concierto y la sinfonía de
Brahms, quería hacer algo de él con esta orquesta y de hecho, a mi
forma de pensar, la OFCM realmente podía llevar este reto y fue como
se decidió", indicó Bragado-Darman, quien después de este concierto
viajará a Nueva York, para cumplir con otros compromisos.