Por Manuel Bello Hernández Enviado.Puebla, 7 Nov. (Notimex).- Con obras de Johann Sebastian Bach
(1685-1750), el laureado violonchelista mexicano Carlos Prieto
engalanó el segundo día de actividades del evento "La Ciudad de las
Ideas".
Definido por los críticos más respetados del mundo como un
chelista de gran clase, impecable y mágico, Prieto ofreció una
pequeña probadita de su talento, al ejecutar las Suites para chelo,
del compositor alemán tituladas "Suites 1, 2 y 3" y "Suites 4, 5 y
6".
Al término de ambas piezas, el también promotor de la música
contemporánea realizada con instrumentos tradicionales de
compositores latinoamericanos, recibió una lluvia de aplausos.
Minutos antes, el músico habló sobre la censura y represión que
tuvo la cultura y las artes a mediados y principios del siglo XX en
China, Alemania y Rusia.
Criticó el que en esos países, sus líderes censuraran a
ejecutantes, al impedirles tocar obras de compositores de la talla de
Beethoven, Tchaikovsky, Schuman y Bach, pues su música estuvo
considerada como una amenza.
En caso ruso, Prieto indicó que al llegar José Stalin al poder,
redobló la vigilancia en las calles.
Mientras que la música, vivió un periodo de censura luego del
fuerte impulso que se le brindó a un grupo llamado `Asociación de
Músicos Proletarios', que 1932 alcanzó un poder monopólico.
"Los Conservatorios atravesaron una intolerancia musical y una
discriminación de clases. Todo estudiante con antecedentes burgueses
debía ser expulsado, y la mayor parte de los profesores del pasado,
quedaron recluidos de una vil manera", señaló.
Comentó que autoridades en materia musical de ese país, se
dirigían a estudiantes diciéndoles que los solistas salían sobrando y
que se acabaría con el inútil sistema de educación musical que
despertaba en el estudiante, `el mal fondo deseo de competir'.
Asimismo, el chelista destacó además que la represión fue más
allá, al castigar severamente a opositores de las normas del realismo
socialista por componer obras de corte formalista.
En el caso alemán, declaró que poco después de la toma del poder
por los nazis en 1933, el gobierno comenzó a dictar ciertas medidas
para sujetar a los músicos de manera parecida a lo que ocurrió
simultáneamente en Rusia.
Incluso, destacó que concertistas como el entonces director de
la Orquesta Filarmónica de Berlín, Wilhelm Furtwängler, fue
reprimido, al haberse negado acatar la orden de expulsar a cinco
músicos judíos de esa agrupación.
Dijo que en 1938, artistas a intelectuales judíos y no judíos,
fueron castigados por desobedecer órdenes del ejército nazi.
Por lo que hace a China, comentó que este país aplicó los mismos
macanimso que las naciones antes mencionadas con censura y represión
hacia músicos y compositores europeos.
Tras su participación, Carlos Prieto llamo a luchar por la
libertad, la tolerancia y el respeto hacia la dignidad humana en el
mundo.
"Es difícil creer que destacados intelectuales y líderes de la
política mundial se empeñaron en sus tiempo en negar los horrores de
la música en los países antes mencionados.
"Por desgracia, continua existiendo hoy esta represión e
intolerancia. En pleno siglo XXI, la música y el arte en general, son
el fruto del espíritu más creador", precisó.
"Como artistas y seres humanos no podemos soslayar nuestra
responsabilidad de luchar por la libertad, la tolerancia y el respeto
por la dignidad humana en todo el mundo", apuntó.