Tokio, 3 nov (EFE).- El científico japonés Sumio Iijima, premio
Príncipe de Asturias 2008, recibió hoy del Emperador Akihito la
Orden de la Cultura, una de las mayores distinciones niponas, con
motivo del Día de la Cultura de Japón, en el que también el bailaor
Shoji Kojima fue reconocido por sus méritos.
Coincidiendo con el Día de la Cultura o "Bunkanohi", Iijima,
premio Príncipe de Asturias de Ciencia y Tecnología en 2008, fue
galardonado con la más importante condecoración en el mundo de la
cultura, la literatura y las ciencias de Japón.
Iijima, de 70 años, fue reconocido con la medalla reservada para
los grandes maestros japoneses en sus campos profesionales, que este
año ha recaído también en otras cuatro personas.
A los galardonados les fue impuesta la medalla en el Palacio
Imperial, mientras que otras quince personalidades, entre ellas el
bailaor flamenco Shoji Kojima, conocido como "el gitano japonés",
fueron reconocidas como "Personas de Mérito Cultural" y serán
homenajeadas en un ceremonia que tendrá lugar mañana en Tokio.
Iijima recibió el año pasado el Príncipe de Asturias, que concede
la comunidad autónoma española de Asturias, por sus logros en la
investigación sobre nanotecnología y, en concreto, por el
descubrimiento de los nanotubos de carbono, que en el futuro
permitirán avances en medicina e ingeniería de materiales gracias.
Por su parte, "el gitano Kojima", el más famoso y veterano
bailaor de flamenco de Japón, de 70 años, que ha llevado la danza
española por los escenarios nipones durante más de medio siglo, fue
reconocido con el segundo grado con que se premia la trayectoria de
los grandes maestros en el país asiático.
El Ministerio de Cultura nipón seleccionó a Kojima junto a otras
catorce personalidades que, además del homenaje que se les tributa,
recibirán una pensión especial como recompensa a su carrera.
Kojima sigue actuando a pesar de su edad y es uno de los
embajadores de la cultura española en Japón, por lo que recibió
recientemente la Encomienda de la Orden del Mérito Civil otorgada
por el Rey Juan Carlos I.
La Orden de la Cultura, representada por la flor de la mandarina,
símbolo de la eternidad, es una de las seis mayores distinciones que
el Emperador de Japón puede imponer, junto con la del Crisantemo o
la del Sol Naciente, y está dotada con la exención de pagar
impuestos.
El día de hoy, además de a Iijima, la Orden de la Cultura le fue
impuesta al contador de historias Katsura Beicho, 83 años, el actor
Sakata Tojuro, de 77, el economista Akira Hayami, de 80, y el
virólogo Yorio Hinuma, de 84 años. EFE