Merenguera por siempre
Por Gustavo N. Perednik
La reina del merengue a fines del 2005 lanza su ultima producción sorprendiendo a todo el mundo. Hubo un gran cambio en la carrera de Milly Quezada, luego de varios años deja Sony para irse con un label más pequeño pero más intimo.
¿Cuántos discos tenes un tu carrera?
Este disco es el Nro. 7 en mi carrera como solista y el Nro. 28 en mi carrera artística. Este disco fue producido por Ramón Orlando y se titula “MQ”, la siglas de mi nombre. Este disco me dio mucha ilusión por que fue un gran paso para mí salir de la familia Sony y entrar a una nueva familia que me recibieron de maravillas.
¿Pensaste alguna vez en cambiar de género musical?
No podría, recuerda que soy de Republica Dominicana; yo fui merenguera, soy merenguera y seré merenguera. Aunque si se fijan en el disco hay una canción en la que mezclo el merengue con un poco de Reggaeton. “QM” es un disco de merengue, su contenido refleja lo mas lindo de este género. Los temas de este disco están diseñados especialmente para complacer al buen bailador del merengue.
¿Cómo surgió la idea de hace esa mezcla con el Reggaeton?
La iniciativa fue de mi hijo. El fue el encargado de hacer los arreglos para “La mala Palabra” y me sugirió darle ese sabor. Creo que fue un acierto por que nos ayudo a darle más variedad al contenido del disco. Además Héctor “El father” es un gran talento musical.
¿Dónde hiciste la promoción de “MQ”?
Por supuesto que la promoción empezó nada más y nada menos que en Miami, no podía ser de otra forma. Luego seguimos por Puerto Rico, Republica Dominicana y otros países más. Igual no crean que solo fuimos a Miami dentro de los Estados Unidos, también fuimos a Nueva York y Los Ángeles.
“MQ” demuestra como el tiempo no pasa para los grandes artistas. Un talentoso de verdad sabe adaptarse a las épocas, y eso mismo fue lo que hizo Milly Quezada en su canción “La mala palabra”. Se adaptó al presente pero sin olvidarse quien es ella. Muchos no intentan hacer eso por miedo a fracasar, sin duda Milly Quezada no solo no tiene miedo; sino que no fracasó.