Sangre, Sudor, furia y argentinos
Por Gustavo N. Perednik
A los principios de los 90’ un grupo de artistas se propusieron promover un estilo de música
en un país donde nadie estaba acostumbrado a este. Hoy, a más de 10 años del comienzo de su travesía,
el sindicato argentino del Hip Hop nos cuenta como fue que dejó su marca en la cultura latina
¿Cómo fue que se formo el grupo?
El grupo se formo a principios de los 90’ como una organización que promovía el hip hop en la Argentina.
De ahí nació el nombre “Sindicato argentino del hip hop”, éramos alrededor de 20 personas y en ese entonces
nos dedicábamos a hacer fiestas. A los dos 2 años decidimos formar la banda y nuestro primer disco fue
“Nación hip hop” donde había 2 temas. Era una especie de compilado. Mas adelante nació “Un paso a
la eternidad” con el cual ganamos un Grammy.
¿Cómo fue que se interesaron en el hip hop?
La cultura hip hop la adoptamos hace muchos años. Ya estaba en nuestro sistema. El hip hop es un estilo de
vida.
¿Qué significó para Uds. haberse ganado un Grammy?
Uno de los mayores logros que tuvimos como banda musical fue ganar el Grammy. Fue como una aceptación de
la industria a nuestro trabajo y eso a cualquier persona lo emociona, ver que su trabajo es apreciado.
¿En “Sangre, sudor y furia” hay muchos artistas invitados, no?
Si, la realidad es que queríamos compartir piso con estas personas por que los consideramos grandes artistas.
Por ejemplo Julieta Venegas de México, Tego Calderón y Vico C. de Puerto Rico, Dos Hermanos de España, etc.
¿Cuál es el concepto explorado en este último disco?
La idea de “Sangre, sudor y furia” es la de llevar el hip hop hispano a nuevas fronteras, llevarlo a
países donde esta lengua y el hip hop no están unidos todavía. Este es un disco multinacional.
El primer sencillo que estamos promocionando se llama “Los seis fantásticos” en el cual participan
Tego Calderón y Vico C. Es una canción que habla de nosotros mismo y de la unión que puede crear el
hip hop, lo cual aprendimos de estos dos grandes de Puerto Rico.
El sindicato argentino del hip hop brilla no solo con las letras de sus canciones si no con la forma de
vida que llevan. No cantan hip hop, estas personas viven hip hop.